
“Los colores de la Justicia”: Jaime Díaz Gavier dialogó sobre arte, memoria y procesos judiciales en la Facultad de Artes
El pasado martes 26 de agosto se realizó en el Aula D del Pabellón Bolivia de la Facultad de Artes (UNC) el conversatorio “Los colores de la Justicia. ¿Cómo puede el arte interpelar a los procesos de justicia?”, con la participación especial del juez Jaime Díaz Gavier, quien presidió causas por delitos de lesa humanidad en Córdoba.
La actividad, organizada por la Secretaría de Extensión de la Facultad, la cátedra curricularizada Plástica Experimental y el Espacio para la Memoria La Perla, se enmarcó en el 9° aniversario de la sentencia de la Megacausa La Perla, Campo de la Ribera y D2 (25 de agosto de 2016), que condenó el terrorismo de Estado en Córdoba y dio origen por Ley Provincial 10.368 al “Día de la Lucha contra la Impunidad de los Delitos de Lesa Humanidad”.
El encuentro contó con la presencia de la decana de la Facultad de Artes, Alicia Cáceres, de la exdecana y referente de Derechos Humanos Ana Mohaded, así como de representantes de organismos de Derechos Humanos y Expresos políticos de Córdoba, quienes acompañaron el espacio de diálogo y memoria.
Durante la jornada, se abrió una reflexión colectiva en torno al vínculo entre arte, política y justicia, interrogando el rol de los colectivos artísticos en los procesos de memoria, verdad y justicia en democracia. El juez Díaz Gavier compartió su experiencia en los juicios, permitiendo trazar puentes entre la práctica judicial y las prácticas artísticas como formas de resistencia y transmisión de memoria.
La propuesta formó parte del proyecto “Memoria(s) viva(s): Procesos artísticos experimentales, colectivos y comunitarios para la promoción de la memoria y los derechos humanos”, que desde hace tres años desarrolla la cátedra Plástica Experimental junto al Espacio para la Memoria La Perla, con la participación de estudiantes de la Licenciatura en Artes Visuales.
Con una nutrida asistencia de la comunidad universitaria y público en general, la jornada reafirmó la importancia de articular las prácticas artísticas con las luchas por los derechos humanos, abriendo nuevas preguntas sobre los desafíos actuales en torno a la justicia y la memoria.
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