Tender redes : Desafíos en la actividad musical

Un encuentro virtual se llevó a cabo el pasado 9 de junio para reflexionar sobre las problemáticas y desafíos que se presentan en la actividad musical a partir de las medidas de aislamiento, como así también, las transformaciones de los procesos de formación, creación y acceso a la música.

El conversatorio fue organizado por el Seminario Organización y Gestión del Departamento de Música de la Facultad de Artes, el Sindicato de Músicos de Córdoba y la Asociación de Directores de Coro de la República Argentina Filial Córdoba.

Con más de 80 personas conectadas en el canal de YouTube de PAMEG (Apoyo al Egreso – Facultad de Artes), participaron docentes, egresadxs y estudiantes del Departamento de Música y miembros de espacios de organización de músicxs de Córdoba, entre ellxs: Alejandro Aizenberg, Nicolás Kuitka, Dario Ferrero y María Teresa Ruiz, Mayra Tomás, Eric Barbero y Jorge «Pico» Fernández.  Lxs docentes de la FA, Ivana Altamirano y Franco Morán, dieron inicio a la actividad que constó de dos rondas en las que cada invitadx expuso sus ideas y se respondieron preguntas.

Alejandro Aizenberg, docente de la FA y músico de la Orquesta Sinfónica de Córdoba, habló sobre  la importancia de tener contacto con quienes estudian música, para poder pensar a la misma como una manera de ganarse la vida, es decir, poder “pensarse como trabajadores”. Exponiendo diferentes realidades que viven lxs músicxs, habló del accionar del sindicato para contribuir con las problemáticas que estallaron en este contexto, pero también con aquellas que son históricas en las luchas de lxs artistas.

Sumando a estas nociones Nicolás Kuitka, representante del Sindicato de Músicos, Asociación Sonar, planteó que “los nuevos y los viejos desafíos siguen siendo los mismos”. Remarcó la necesidad de atender en primera instancia a la precariedad laboral de lxs trabajadores de la música, algo que siempre existió pero que actualmente se ha intensificado. En este sentido dijo que “lo virtual no va a poder suplantar los vivos, en ningún aspecto, pero sobre todo en cuanto a dinero. Además, hizo especial hincapié en que las soluciones y los cambios deben ser desde el accionar colectivo, con la participación de todxs lxs involucradxs y no desde un lugar individual.

Por su parte, Darío Ferrero y María Teresa Ruiz, miembrxs de ADICORA filial CBA, hablaron de las nuevas formas de pensar y problematizar los desafíos que implican, necesariamente, nuevos modos de compartir. Coincidiendo con lo planteado anteriormente, dijeron que es importante “poder reconocer que el agrupamiento es clave y más en estos momentos, para tender redes entre artistas”. También se refirieron a la importancia de entender cómo estamos para poder pensar en cómo seguir, un proceso que implica la “necesidad de expandir saberes”. 

Mayra Tomás, estudiante y docente de la Fundación Mediterránea, habló de la situación como un momento invertido donde “lxs profes se meten en la casa de lxs chicxs” y eso hace una gran diferencia. Esto implica desafíos como: el alcance, la dificultad de poder tener un sentido de pertenencia y el pensar la enseñanza masiva. El músico y tutor de PAMEG, Eric Barbero, planteó el lugar de incertidumbre en el que nos pone la situación actual, dijo que “no se pensaba el no presencial y que la virtualidad iba a interpelar totalmente”. Sin embargo, aportó que esto puede representar una ventaja: la creatividad, la posibilidad de pensar  en la música como “un lenguaje capaz de trascender las pantallas”. Además habló de la posibilidad de redefinir prácticas y reconocer otras, reflexionar y repensar críticamente.

Con eje en las transformaciones en el trabajo, Jorge «Pico» Fernández, integrante de Momusi y Tres Tigres Teatro, planteó que el momento que se vive es de emergencia, pero que también devela con mayor claridad las condiciones laborales de lxs artistas. En este sentido habló de que, para poder seguir siendo hacedores, es imprescindible “dar una respuesta colectiva y de aprendizaje colectivo”, para hacer ver al arte y que este sea para el Estado  “una presencia (…) que es digna de atención”.

A modo de cierre

Hacia el final, lxs invitadxs, respondieron preguntas de estudiantes del Departamento de Música. Alejandro Aizenberg dijo que hay una “necesidad de agruparse, sobre todo, en torno a lo laboral”, para pensar acciones concretas que aporten al desarrollo de la actividad. Habló también de la incertidumbre, entendiendo que lxs músicxs se rigen generalmente por fechas; y eso no debería ser un impedimento para pensar en cómo será posible volver. Sumando a este último punto, Nicolás Kuitka contó que el Sindicato de Córdoba dio respuestas en cuanto a la realización de un protocolo, pero debido a que “los espacios de lxs músicos no son reconocidos por el Estado como algo específico”, es necesario pensar maneras posibles de volver a la actividad, teniendo en cuenta que “el único modo es buscar soluciones colectivas para problemas individuales”.

Siguiendo esta línea, Teresa Ruiz y Darío Ferrero, dijeron que, si bien no es lo mismo que la música en vivo, este momento particular da la posibilidad de explorar un lenguaje nuevo donde “la palabra clave es la solidaridad para compartir los conocimientos”. En este sentido, Mayra Tomás planteó: “a los que todavía no han arrancado, los invito a que se animen a que se adapten, es muy enriquecedora esta nueva forma”. Eric Barbero sumó a estas ideas y dijo que “podemos sacarle provecho a esta situación si logramos amigarnos con la virtualidad”, -y agregó que- “tenemos un desafió todes les que estamos en las artes: pensar nuevas lógicas (…) van a ser las artes las encargadas de reconstruir ese tejido social”. 

El conversatorio se desarrolló como un espacio de encuentro y debate enriquecedor, por ello cerramos retomando las palabras de Jorge «Pico» Fernández quien planteó que “la dinámica de la charla nos multiplica reflexiones y está bueno que así sea”. 

El conversatorio completo se puede ver en YouTube 

 

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